Alibos

Historia

Se han encontrado vestigios de la presencia de la castaña (Castanea sativa) como alimento desde el paleolítico, cuando constituía una parte fundamental de la dieta del hombre. Desde entonces el castaño ha acompañado la historia del hombre, produciéndose su mayor desarrollo e implantación en España durante la presencia de los romanos. En esta época, las castañas se consumían asadas, crudas, secas o en harina, formando parte de la dieta durante todo el año.

A partir del siglo XVI, con la incorporación de las patatas y el maíz llegado de América y el desarrollo de enfermedades del castaño, la castaña quedó relegada, con el paso de los años, a un alimento para las clases sociales más bajas y sus animales domésticos.

Pero en estos últimos años, la consideración de la castaña ha sufrido una transformación adquiriendo una imagen más sofisticada. Su demanda ha sido la protagonista de un auge procedente de la revalorización de los productos artesanos así como su utilización en la alta cocina, compartiendo mesa con las más selectas exquisiteces y adentrándose en los principales mercados internacionales.